La marca de moda Reformation ha declarado que va camino de ser climáticamente positiva para finales de 2025, tras haber reducido la intensidad de sus emisiones e invertido en la eliminación de carbono por encima de su huella. La directora de sostenibilidad, Kathleen Talbot, reconoció deficiencias en algunos objetivos, pero destacó los avances en la reducción de la cadena de suministro y en el abastecimiento de materiales. La empresa aspira ahora a una circularidad total para 2030.
Reformation estableció su objetivo de ser climáticamente positiva en 2020, con la meta de reducir su huella de carbono tanto como fuera posible y compensar el resto. Kathleen Talbot, directora de sostenibilidad de la marca, explicó que el objetivo surgió ante la preocupación generada por los informes del IPCC de 2019. En 2022, Reformation estableció objetivos basados en la ciencia verificados por la iniciativa Science-Based Targets: una reducción del 42% en las emisiones de alcance 1 y 2 para 2030 y un recorte del 48% en las emisiones de alcance 3 por valor añadido, ambos sobre una base de 2021. Talbot señaló que las emisiones de alcance 1 y 2 aumentaron debido a la expansión minorista, con la apertura de entre 10 y 15 nuevas tiendas al año, a pesar de operar con energía 100% renovable desde el año base. La marca lo compensó centrándose en el alcance 3, logrando una reducción del 25% para finales de 2025 mediante 14 programas de emisiones que cubren entre el 30% y el 40% de la producción, en asociación con el Apparel Impact Institute. Las emisiones totales de 2025 alcanzaron las 57.762 toneladas métricas de CO2 equivalente, por debajo del objetivo de 58.750 toneladas, con 71.500 toneladas eliminadas mediante compensaciones, lo que supone el 125% de la huella. La intensidad de emisiones por producto cayó de 37 libras en 2021 a 26,3 libras en 2025. El abastecimiento de materiales, que representa el 40% de la huella, experimentó cambios clave: una reducción del 55% en la huella del cachemir mediante hilos reciclados, la eliminación parcial de seda virgen y que el 97,5% de las fibras procedan de fuentes recicladas, regenerativas o renovables para 2025. Los ajustes en el transporte incluyeron la reducción del transporte aéreo del 40% al 33% de los envíos, el aumento del transporte por camión al 63% y el inicio del transporte marítimo en un 3,5%, para frenar la sobreproducción mediante lotes más pequeños. Reformation adoptó una producción basada en datos, vinculando las bonificaciones ejecutivas a la sostenibilidad. De cara al futuro, la marca utilizará el marco Climate Label para presupuestar la descarbonización y buscará la circularidad para 2030, con asociaciones que han permitido el reciclaje de 147.232 libras de residuos y la reventa de más de 1,5 millones de unidades desde 2021.