Las empresas están ampliando la capacidad de reciclaje de paneles solares a medida que las primeras instalaciones llegan al final de su vida útil. Las recientes aperturas y la financiación señalan un impulso creciente de la industria en Estados Unidos y Europa. También se están realizando cambios en las políticas para apoyar mayores tasas de recuperación.
SolarCycle abrió este año una planta de alto rendimiento en Georgia que recupera alrededor del 96 por ciento del valor de un panel. La planta tiene como objetivo escalar hasta procesar hasta 5 gigavatios de paneles al año. We Recycle Solar opera una planta a escala comercial en Yuma, Arizona, y planea cuadruplicar su capacidad para 2028.
Rosi, una empresa francesa, recaudó recientemente más de 20 millones de dólares para construir una instalación de 10 000 toneladas anuales en España. Utiliza procesos térmicos y químicos para recuperar silicio y plata de alta pureza. First Solar continúa con su programa de reciclaje de circuito cerrado que opera desde 2005.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos planea proponer normas para incluir los paneles solares retirados en su categoría de residuos universales en febrero de 2026, y se espera una norma definitiva para agosto de 2027. Varios estados, incluidos Washington y California, ya cuentan con sus propios programas.
Los costes de reciclaje han caído un 42 por ciento en los últimos tres años, según el análisis de la industria. Estados Unidos recicla actualmente alrededor del 10 por ciento de los paneles retirados, en comparación con el 85 por ciento en la Unión Europea.