El viernes, Estados Unidos impuso nuevos aranceles del 10 y el 12,5 por ciento a productos de 60 socios comerciales, alegando fallos en la contención de importaciones fabricadas mediante trabajo forzoso, en sustitución de un arancel global temporal que estaba por expirar.
Los nuevos aranceles se impusieron bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Afectan, entre otros, a la Unión Europea, China, Japón y Corea del Sur.
El representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, declaró en un comunicado: "Estados Unidos ha tenido una prohibición de importación de productos de trabajo forzoso durante casi un siglo, y la hace cumplir rigurosamente".
China se opuso a los aranceles unilaterales, mientras que Australia los calificó de injustificados. La Unión Europea señaló que el resultado se ajustaba a compromisos comerciales previos de Estados Unidos.
Las exenciones cubren el petróleo y el gas, los fertilizantes y las piezas de aviones. Investigaciones separadas sobre el exceso de capacidad se dirigen a 16 socios comerciales.