El gobierno de los Estados Unidos impuso aranceles adicionales del 12,5 por ciento a los productos brasileños, elevando la cuota afectada al 47,3 por ciento de las exportaciones al país, según el Ministerio de Desarrollo.
El jueves 23 de julio de 2026, el presidente Donald Trump anunció la nueva tasa del 12,5 por ciento, basándose en la Sección 301 y alegando fallos en el combate al trabajo forzoso. El Ministerio de Desarrollo calculó que la medida, combinada con los aranceles previos del 25 por ciento y los recargos al acero y al aluminio, afecta al 23,1 por ciento de las ventas brasileñas exclusivamente por la nueva tasa, mientras que el 16,5 por ciento está sujeto al 37,5 por ciento acumulado.
Las exportaciones brasileñas a los EE. UU. disminuyeron tras un récord de 40.400 millones de dólares en 2024, alcanzando los 37.700 millones de dólares en 2025, y sumaron 17.400 millones de dólares en el primer semestre de 2026, una caída del 13 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. El ministerio atribuyó la desaceleración a una reducción en los envíos de petróleo y de productos siderúrgicos.
El gobierno de Lula inició procedimientos bajo la Ley de Reciprocidad para posibles represalias, aunque la decisión final depende de estudios que podrían tardar meses. El vicepresidente Geraldo Alckmin declaró que no se buscan represalias, sino la corrección de injusticias. La Asociación Nacional de Auditores Fiscales del Trabajo criticó la medida estadounidense por carecer de base técnica.