El presidente Luiz Inácio Lula da Silva declaró que su gobierno seguirá negociando con Estados Unidos después de que se impusieran aranceles del 25% a los productos brasileños.
Lula hizo estas declaraciones el miércoles durante el anuncio de 18.500 millones de reales en ayudas para las empresas afectadas, la tercera fase del plan Brasil Soberano. Subrayó que Brasil permanecerá en la mesa de negociación y desafió a Estados Unidos a justificar los aranceles.
El presidente también señaló que Brasil buscará nuevos mercados para los productos exportados tradicionalmente a Estados Unidos. Reiteró que las acusaciones de prácticas comerciales desleales se basan en mentiras, citando el superávit estadounidense en el comercio bilateral.
El ministro Márcio Elias Rosa afirmó que no ha habido retroceso en la postura del gobierno. La ley de reciprocidad permite medidas de represalia, pero no hay necesidad inmediata de aplicarlas, añadió.