El vicepresidente Geraldo Alckmin declaró el martes que el gobierno no aplicará la Ley de Reciprocidad como represalia por los aranceles del 25% impuestos por Estados Unidos, los cuales entrarán en vigor este miércoles.
Tras una reunión con representantes del sector exportador, Alckmin afirmó que la intención no es tomar represalias. Citó el dicho de que "ojo por ojo" puede dejar a todos ciegos y señaló que la ley se utilizará en el momento oportuno, siguiendo las directrices del presidente Lula.
El ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Márcio Elias Rosa, asistió a las reuniones y reafirmó la prioridad de mantener las negociaciones con EE. UU. El gobierno también planea buscar nuevos mercados y ofrecer medidas de apoyo a los sectores afectados.
Los aranceles afectan cerca de 7.400 millones de dólares en exportaciones brasileñas, lo que representa un 18% del total enviado a los estadounidenses. Algunos productos, como el café, la carne de res y el jugo de naranja, fueron excluidos de la lista.