Las empresas brasileñas de madera procesada se enfrentan a recortes de producción y posibles despidos debido a los aranceles del 25% impuestos por Estados Unidos, sin que exista un plan alternativo.
Según la ABIMCI, el 40% de la producción nacional de madera procesada de Brasil tiene como destino Estados Unidos. En 2025, Brasil exportó aproximadamente 1.200 millones de dólares en madera procesada al mercado estadounidense. El director ejecutivo de Solida, Daniel Wojski, señaló que el 70% de los ingresos de la empresa depende de las ventas en EE. UU. Mencionó que, de mantenerse el arancel por un período prolongado, ajustarían el ritmo de producción y buscarían nuevos mercados, aunque los productos están adaptados a las especificaciones estadounidenses. El superintendente de la ABIMCI, Paulo Pupo, afirmó que casi el 100% de la producción de marcos de madera se fabrica bajo pedido para la construcción civil estadounidense. Advirtió que los empleos están en riesgo y que la medida tiene un carácter más político que técnico.