El gobierno de Estados Unidos anunció el jueves (23) un nuevo arancel del 12,5 por ciento a las exportaciones brasileñas relacionado con una investigación sobre trabajo forzoso. La medida, que entrará en vigor el viernes (24), se suma al arancel del 25 por ciento que ya está vigente desde la semana pasada.
Ministros brasileños, entre ellos Dario Durigan y Márcio Elias Rosa, criticaron la decisión por considerarla arbitraria e injustificada. El gobierno de Lula afirmó que activará la Ley de Reciprocidad y llevará el caso ante la Organización Mundial del Comercio.
El plan Brasil Soberano contempla 18.500 millones de reales en créditos para las empresas afectadas. Cerca de 2.000 productos, como carne y café, permanecen exentos de los nuevos aranceles.
AmCham Brasil estimó que 10.700 millones de dólares en exportaciones se enfrentarán a una tasa acumulada del 37,5 por ciento. Sectores como el calzado y la maquinaria serán los más afectados.
Los funcionarios brasileños priorizan las negociaciones con Estados Unidos después del 29 de julio y cuestionan las conclusiones de la investigación estadounidense.