El presidente de EE.UU., Donald Trump, reiteró sus planes para adquirir Groenlandia, describiéndola como indefensa con solo 'dos trineos de perros' para su defensa. El lunes, un proyecto de ley fue presentado en el Congreso para la anexión y otorgamiento de estatus estatal a la isla. Autoridades danesas rechazaron firmemente la idea, enfatizando la soberanía de Groenlandia.
El presidente Donald Trump, en su segundo mandato y al inicio de 2026, ha expresado nuevamente su ambición por Groenlandia, la isla más grande del mundo con un área de 2,2 millones de kilómetros cuadrados, ubicada entre los océanos Atlántico Norte y Ártico. Como parte de Dinamarca, aunque con amplia autonomía y su propio gobierno, Groenlandia ha sido habitada por pueblos árticos durante aproximadamente 4.500 años, y su parte sur por nórdicos desde el año 986 d.C., establecidos por el explorador Erik el Rojo.
El domingo, Trump afirmó que la isla 'tiene una defensa de solo dos trineos de perros', minimizando su capacidad de resistencia ante un posible ataque. Reiteró sus planes de 'adquirir' Groenlandia 'de una forma u otra', tratándola como una transacción inmobiliaria. El embajador danés en EE.UU., Jasper Moller Sorensen, respondió que 'la historia importa y Groenlandia pertenece a su pueblo'. Recordó que una 'abrumadora mayoría de groenlandeses' votó por su estatus de autogobierno dentro del reino, y que esta semana los cinco partidos en el Parlamento reiteraron que no desean convertirse en parte de EE.UU.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, declaró que 'no tiene sentido hablar de la necesidad de que EE.UU. se haga cargo de Groenlandia. EE.UU. no tiene derecho a anexar uno de los tres países del Reino Danés'. El lunes, se presentó un proyecto de ley en el Congreso para la 'anexación y otorgamiento de estatus estatal' a Groenlandia, autorizando al presidente a tomar 'las medidas necesarias' para anexarla o adquirirla como territorio estadounidense. Además, requiere un informe al Congreso sobre los cambios necesarios para admitirla como estado oficial.
Groenlandia es rica en minerales, lo que parece motivar el interés de Trump, quien busca expandir la riqueza y dominio de EE.UU. sin considerar la historia cultural y la autonomía de la isla.