La operación militar liderada por EE.UU. contra Irán, lanzada el 28 de febrero, ha entrado en su segunda semana, provocando fluctuaciones en los precios mundiales del petróleo y el éxodo de miles de afganos y paquistaníes del país. El presidente Donald Trump describió el conflicto como adelantado al calendario y en gran medida completo, mientras que funcionarios iraníes emitieron señales mixtas en medio de la fragmentación del liderazgo. Demócratas y medios de comunicación lo han calificado como una potencial 'guerra eterna', exigiendo la aprobación del Congreso.
La guerra comenzó el 28 de febrero de 2026, con ataques conjuntos de EE.UU. e Israel que mataron al líder supremo de Irán, Ali Jamenei, desencadenando la escalada actual. Para el 8 de marzo, el conflicto marcó su segunda semana, con EE.UU. realizando más de 3.000 ataques contra objetivos iraníes, incluyendo la destrucción o daño de al menos 43 buques navales, según el Mando Central de EE.UU. Trump, en una entrevista con CBS News, afirmó que la operación está 'muy adelantada al calendario' en comparación con su predicción inicial de cuatro a cinco semanas, alegando que Irán no tiene 'armada, comunicaciones, fuerza aérea' y que sus misiles y drones están casi eliminados. Agregó: 'Si miras, no les queda nada. No queda nada en un sentido militar.'