Tras la redada del 24 de abril en la guardería Little Aresha, que destapó el abuso de 53 niños y resultó en el nombramiento de 13 sospechosos, el alcalde de Yogyakarta ha anunciado un equipo dedicado a la atención psicológica para las víctimas y sus padres. El equipo contará con psicólogos infantiles, expertos y colaborará con los servicios de salud locales.
En el marco del escándalo por abusos en la guardería Little Aresha, donde la policía registró las instalaciones en el distrito de Sorosutan, Umbulharjo, el 24 de abril de 2026, deteniendo a 30 personas tras recibir informes de niños con manos y pies atados, hematomas y signos de negligencia, se ha imputado a 13 sospechosos: un director de la fundación, un director de la escuela y 11 profesores. De los 103 niños bajo su cuidado, se ha confirmado que 53, la mayoría menores de dos años, son presuntas víctimas. Está prevista una rueda de prensa para el 27 de abril donde se expondrán los motivos del caso.
La guardería había operado durante más de cinco años sin los permisos correspondientes y las cámaras de seguridad en el interior no eran accesibles para los padres. Los progenitores habían señalado problemas previos, como el hecho de que los niños presentaran ojos enrojecidos.
El 26 de abril, el alcalde Hasto Wardoyo se reunió con los padres afectados y anunció la creación de un equipo de apoyo psicológico compuesto por psicólogos infantiles, expertos en desarrollo, nutricionistas y especialistas en crianza. El equipo brindará ayuda tanto a los niños como a sus familias, trabajando en coordinación con la KPAI y psicólogos de 18 puskesmas. El alcalde elogió la rápida intervención de la policía.