Un niño autista de 12 años en Malasia afina sus habilidades de ajedrez desafiando a transeúntes en el puesto de fideos de su madre. Muhammad Nur Raziq Muhammad Nur Qisti ofrece RM2 a quien pueda vencerlo dos veces en partidas de 15 minutos. La iniciativa, que se volvió viral en redes sociales, ha convertido el negocio familiar en un campo de entrenamiento improvisado.
En Seremban, Malasia, el niño de 12 años Muhammad Nur Raziq Muhammad Nur Qisti ha encontrado una forma poco convencional de agudizar sus habilidades en ajedrez. Apoyado por su madre Nur Syazana Zakaria, el niño autista invita a los locales a jugar contra él en su puesto de wantan mee. Las apuestas son bajas pero tentadoras: derrota a Raziq dos veces en rápidas partidas de 15 minutos y gana RM2. Nur Syazana, de 36 años, inicialmente nunca anticipó el talento de su hijo para el juego. Se sorprendió cuando un maestro sugirió que participara en un carnaval nacional de ajedrez. Con los amigos demasiado ocupados para practicar con él, la familia recurrió a la outreach pública. Nur Syazana publicó en la página de Facebook de una comunidad malaya de ajedrez buscando oponentes, ofreciendo un pequeño incentivo en efectivo para atraer interés. La publicación ganó tracción rápidamente, volviéndose viral en días. Como resultado, siete personas visitaron el puesto para aceptar el desafío. Según Nur Syazana, Raziq se defendió impresionantemente, perdiendo solo una vez. «Así decidimos anunciarlo invitando a la gente a jugar ajedrez con Raziq en el puesto», explicó. El puesto, originalmente un medio para financiar sus clases de ajedrez y un ingreso extra, ha evolucionado en un espacio vital para su desarrollo. Hoy, el modesto local cumple doble propósito: provee comidas y fomenta la pasión de Raziq. Nur Syazana señaló que se ha convertido en una «arena de entrenamiento» para su hijo en pos de sus sueños en ajedrez. Este esfuerzo de base resalta el apoyo comunitario y la determinación del niño ante sus desafíos.