Dispositivo Halo
El accidente de alto impacto de Fernando Alonso durante el Gran Premio de Australia de 2016 proporcionó datos clave que impulsaron la adopción por parte de la Fórmula 1 del dispositivo de protección de la cabeza halo. El incidente puso de manifiesto los puntos débiles de la seguridad en la cabina e influyó en los esfuerzos de investigación de la FIA. Simulaciones posteriores confirmaron la eficacia del halo en situaciones similares.