Los residentes de la comunidad de Aloes en Gqeberha denuncian persistentes malos olores provenientes del canal Markman y los vinculan con problemas de salud, incluidos problemas respiratorios y dolores de cabeza.
El turbio canal transporta los desechos de la zona industrial de Markman hacia el estuario de Swartkops. Las residentes locales Eileen Leander y Patricia Olifant describen un olor químico constante que afecta su vida diaria y su sueño. Leander señaló que muchas personas en la comunidad sufren tos, infecciones torácicas y afecciones cutáneas. Recordó el caso de un niño que desarrolló ampollas tras entrar en contacto con el agua y afirmó que han muerto perros tras beber de ella. Femke de Wet, de la Zwartkops Conservancy, informó de niveles elevados de cloruro en las pruebas de mayo, pero indicó que se necesita más análisis. El municipio de Nelson Mandela Bay atribuyó los recientes vertidos de aguas residuales a las inundaciones de mayo y junio, y afirmó que los trabajos de reparación están en marcha.