Aguas residuales sin tratar siguen fluyendo hacia el canal entre Västra hamnen y Slottsparken a razón de 300 litros por segundo tras detectarse grietas en una antigua tubería principal de alcantarillado. El vertido, que comenzó tras un anuncio el 4 de mayo, tiene previsto continuar hasta la medianoche del jueves.
El agua del canal se ha vuelto marrón con papel higiénico flotando y un fuerte olor a aguas residuales. El residente local Daniel Hammarsten califica la situación de totalmente descabellada y expresa su preocupación por el impacto medioambiental.
VA Syd ha acordonado la zona con barreras y utiliza un camión de succión para limitar los daños. La jefa del departamento, Liselotte Stålhandske, afirma que la fuga es inusual en una tubería tan grande y que se están tomando muestras para controlar los efectos medioambientales.
Los residentes del centro y oeste de Malmö recibieron alertas por SMS instándoles a evitar descargas de inodoro innecesarias, duchas largas y el uso de lavadoras. VA Syd informa de que el caudal ya ha disminuido un siete por ciento.
La tubería es antigua y no se prevé su sustitución hasta 2035. El vertido se asemeja al que se produce durante las lluvias intensas, pero es más extenso.