El músico sevillano Antonio Smash, pionero del rock andaluz, falleció a los 74 años en la víspera de Reyes de 2026, mientras seguía activo en la grabación y recitales. Su trayectoria abarcó colaboraciones con figuras como Manuel Molina, Silvio y Kiko Veneno, además de su carrera en solitario.
Antonio Samuel Rodríguez, conocido como Antonio Smash, nació en Sevilla en abril de 1952 y desde joven se dedicó a la música, comenzando con la batería en grupos aficionados influenciados por el rock de las bases estadounidenses en Rota y Morón.
En 1968 fundó el grupo Smash junto a Julio Matito, Gualberto García y Henrik Michel, que dejó huella con discos como Glorieta de los lotos y We come to smash this time, consolidando su apodo. Smash actuó como puente entre el rock de los 60 y 70, participando en numerosos proyectos.
En los 70, se acercó al flamenco colaborando con Manuel Molina en fusiones como El Garrotín, en la escena de la Cuadra de Sevilla. Formó parte de Goma con Manuel Rodríguez (Imán), grabando 14 de abril, censurado por su portada republicana. "Antonio fue un gran músico y un gran trabajador, además de tener una vis cómica muy acentuada", recuerda Manuel Imán, quien tocó con él días antes de su muerte.
Trabajó en bandas madrileñas como Granada, Flamenco y Coz, y en Sevilla con Silvio y Luzbel en Al Este del Edén. Pive Amador, exmánager, destaca: "Le debo a Antonio ser batería". En Pata Negra, de los hermanos Amador, contribuyó como batería, bajista y compositor en álbumes como Blues de la frontera (1987).
En los 90, colaboró con Kiko Veneno, Alba Molina y otros. Kiko Veneno lo describe como "mi maestro, el músico total". En solitario, lanzó Jardín secreto, Balas de amor y Viéndolas venir (2025). Hasta su fin, participó en homenajes, como al amigo Pedro G. Mauricio.
Pony Bravo lo considera un referente del rock sevillano. Smash murió rockero, activo hasta el último momento, dejando un legado en la música andaluza.