Miles de seguidores de Robe Iniesta, fundador de Extremoduro, se reunieron este domingo en el Palacio de Congresos de Plasencia para un emotivo homenaje tras su muerte a los 63 años. Familias enteras y fans de toda España y el extranjero esperaron horas en cola para dejar mensajes y flores ante sus cenizas. El evento incluyó recitales de poemas por Manolo Chinato y actuaciones de su banda.
El domingo 14 de diciembre de 2025, el Palacio de Congresos de Plasencia, renombrado en honor a Roberto Iniesta, abrió sus puertas a las 10:00 para un homenaje multitudinario a Robe Iniesta, fallecido el miércoles anterior a los 63 años por causas no especificadas, aunque su gira se interrumpió en noviembre de 2024 por un trombo pulmonar. Miles de personas, incluyendo familias de Cantabria, Alicante, Salamanca, Barcelona y hasta Latinoamérica y Francia, formaron colas de hasta siete horas en un día frío y ventoso para despedirlo.
En el interior, un altar simbólico mostraba la urna con sus cenizas en la funda de su guitarra anaranjada, junto a flores, dibujos y un cuadro familiar inspirado en su álbum Deltoya. Los asistentes firmaron libros de condolencias con mensajes emotivos; Rocío Hahir, de 34 años desde Alicante, escribió: “No estoy segura de que te hubiese hecho gracia el despliegue de hoy para tu despedida, pero entiendo que es tu última concesión a quienes sentimos tus canciones como parte de nuestra vida”. Nacho Terrón, de 45 años, expresó: “Robe me enseñó a amar y también a quemarlo todo”.
La banda de Robe, con miembros como David Lemán y Álvaro Barroso, tocó temas como Dulce introducción al caos y Guerrero, mientras el poeta Manolo Chinato recitó versos: “Y yo me iré y se quedarán los pájaros cantando. Viva la rebeldía” y “Ama, ama, ama y ensancha el alma”, concluyendo con “Hasta siempre, Robe”. Familiares, incluyendo su viuda Bibi Vázquez y sus dos hijos, observaron desde las gradas. Políticos como la presidenta extremeña María Guardiola y el alcalde Fernando Pizarro también asistieron, destacando su legado rebelde y extremeño.
El ambiente pasó de formal a festivo, con cantos y bailes a canciones como El poder del arte. El evento, previsto hasta las 22:00 pero extendido, reflejó el impacto de Robe, desde su primer disco Rock transgresivo en 1989 hasta su último Se nos lleva el aire, en generaciones de fans que lo ven como poeta y filósofo.