Sobre la caída del 45% en la ratio BTC/oro hasta mediados de diciembre, el oro subió un 70% durante el año mientras Bitcoin cayó un 6% en lo que va de año en medio de una debilidad persistente. Bitcoin cotizaba alrededor de $87.000, un 22% menos en el cuarto trimestre tras una caída en octubre que eliminó $1 billones de los mercados cripto, presionado por datos sólidos de EE.UU. y técnicos bajistas.
La divergencia de 2025 entre el oro y Bitcoin se intensificó hasta fin de año. El oro alcanzó récords con un alza del 70% en dólares en medio de riesgos geopolíticos y preocupaciones por la deuda de EE.UU. (déficit al 143% del PIB para 2030). La caída anual del 6% de Bitcoin incluyó un débil descenso del 22% en el cuarto trimestre, extendiendo la debilidad previa de la ratio.
Tras la venta masiva de octubre, el trading mostró agotamiento: Bitcoin bajó un 2,1% a $87.300 el 23 de diciembre, altcoins como Solana y Cardano más del 3% a la baja. La capitalización del mercado cripto alcanzó $2,95 billones tras una caída diaria del 2,45%; el interés abierto de futuros cayó un 1,5% a $128.000 millones, el volumen spot a $100.000 millones antes de las fiestas.
El PIB de EE.UU. creció un 4,3% en el tercer trimestre con producción en alza, frenando esperanzas de recortes de tipos y favoreciendo activos tradicionales. Los técnicos se agriaron con un pennant bajista, cruce de la muerte y caída por debajo de Supertrend; el índice de miedo y codicia en 25 señalaba precaución pese a la adopción de ETF y propuestas en el Reino Unido.
La narrativa de Bitcoin como 'oro digital' se desvaneció frente a los metales físicos, aunque las caídas históricamente han precedido recuperaciones. Romper la tendencia en 2026 requiere impulsos de liquidez y relajación de la demanda de refugio.