Los propietarios de restaurantes en Dalarna se apresuraron a contratar personal adicional antes del partido del Mundial de Suecia contra Francia el martes por la noche.
Jacob Aurell-Dahlberg, en Borlänge, logró reunir a más de 20 nuevos empleados en solo tres días. Describe el proceso como intenso y lleno de llamadas telefónicas. Varios bares de la región actualizaron sus permisos y resolvieron problemas técnicos para transmitir el partido que comienza a las 23:00. Sara Afram, del Hotel Riverside en Avesta, amplió su capacidad de 80 a 160 plazas después de haber tenido que rechazar clientes durante el primer partido de Suecia. Fredrik Fernström, de Freds Burger en Leksand, señala que cientos de clientes han visitado el restaurante, que cuenta con 13 pantallas. Considera que el evento es un impulso positivo para muchos bares después de años difíciles.