El Parlamento sueco ha decidido eliminar el requisito de servicio de comidas en los locales que venden alcohol. A partir de este verano, los restaurantes y bares podrán obtener permisos de servicio sin necesidad de ofrecer platos preparados.
La decisión implica que los propietarios de bares en todo el país ya no necesitarán una cocina para obtener un permiso de venta de alcohol. La ley entrará en vigor durante el verano.
Benny Astor, quien dirige House of Blues en Borlänge, no está del todo impresionado con el cambio. Él considera que la nueva ley es algo que entrará en vigor próximamente.
Por su parte, Carina Höglund, quien dirige Stjärnsunds bistro and café, se muestra satisfecha con el resultado hasta el momento. Ella celebra la oportunidad de centrarse en la venta de alcohol.