Gianluigi Buffon ha renunciado a su cargo como jefe de la delegación de la selección nacional de Italia, tras la dimisión del presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Gabriele Gravina. Estos movimientos se producen después de la derrota de Italia en la tanda de penaltis ante Bosnia y Herzegovina en la final de la repesca para el Mundial. La derrota significa que Italia se perderá su tercer torneo consecutivo.
Italia sufrió una dolorosa eliminación en la clasificación para el Mundial el 30 de marzo, al perder en los penaltis contra Bosnia y Herzegovina en Zenica, después de haber vencido a Irlanda del Norte por 2-0 en la semifinal de la repesca. Los Azzurri terminaron por detrás de Noruega en su grupo de la EURO 2024 y cayeron ante Suiza en los octavos de final de dicho torneo en Alemania. Este fracaso provocó cambios inmediatos en la cúpula del fútbol italiano. Gabriele Gravina, de 72 años, confirmó su dimisión como presidente de la FIGC tras una reunión en la sede de la federación en Roma. Ocupaba el cargo desde 2018, periodo en el que supervisó el triunfo de Italia en la Euro 2020, pero tuvo dificultades con las repetidas ausencias en la Copa del Mundo y una pobre defensa del título en la Euro 2024. Se ha programado una nueva elección presidencial para junio, siendo Giovanni Malago un posible candidato. Buffon, de 48 años, fue nombrado jefe de delegación en agosto de 2023, poco antes de la destitución de Roberto Mancini como entrenador. Permaneció en el cargo durante las transiciones a Luciano Spalletti y posteriormente a Gennaro Gattuso el pasado junio. Los informes indican que Gattuso, cuyo contrato finaliza este verano, también podría marcharse pronto.