Gennaro Gattuso ha dejado su puesto como entrenador de la selección nacional de Italia, tras las dimisiones del presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, y del jefe de delegación, Gianluigi Buffon, después de la derrota de los Azzurri en la tanda de penaltis contra Bosnia y Herzegovina en la repesca de clasificación para el Mundial.
Gattuso llegó a un acuerdo con la Federación Italiana de Fútbol para finalizar su contrato de forma prematura. Nombrado en junio como sucesor de Luciano Spalletti, ganó seis de sus ocho partidos al mando, pero no pudo asegurar la clasificación para el Mundial. Tras la derrota en la repesca, Gattuso declaró: "Con gran pesar, al no haber logrado el objetivo que nos propusimos, considero que mi tiempo como seleccionador nacional ha terminado". Y añadió: "La camiseta de los Azzurri es el activo más valioso del fútbol, por lo que es correcto facilitar las futuras evaluaciones técnicas desde el principio. Ha sido un honor dirigir a la selección nacional y hacerlo con un grupo de jugadores que han mostrado compromiso y devoción por la camiseta". Esto completa un turbulento periodo de cambios en la dirección del fútbol italiano tras la tercera ausencia consecutiva de Italia en un Mundial.