La tercera planta de la Casa Batlló en Barcelona se ha reformado y abre al público este lunes para alquiler por horas. La familia Bernat, propietaria actual, busca que el edificio no sea solo un lugar de visita.
Después de una reforma integral que costó cuatro millones de euros, las diez estancias de la tercera planta recuperan el estilo modernista original ideado por Antoni Gaudí entre 1904 y 1906. Los espacios incluyen salones, comedores, una biblioteca y una cocina, con capacidad para entre dos y 20 personas a partir de 200 euros la hora.
La vivienda estuvo habitada hasta 2019 por Mercedes Arbiol Muntané, última descendiente de la familia Batlló. El arquitecto Xavier Villanueva dirigió el trabajo arqueológico para restaurar carpinterías, estucos y pavimentos originales, revelando decoraciones florales ocultas durante un siglo.
La diseñadora Paola Navone aportó mobiliario contemporáneo que dialoga con piezas icónicas de Gaudí. El director Gary Gautier explicó que la familia Bernat quiere que la Casa Batlló “no sea solo un lugar de visita, sino también para vivirlo”.