El experimento BASE del CERN ha iniciado estudios de antiprotones más precisos gracias al reciente primer transporte de antimateria en camión alrededor de sus instalaciones en la frontera franco-suiza. El portavoz Stefan Ulmer afirma que trasladar 92 antiprotones lejos de los imanes de producción es clave para investigar por qué el universo tiene más materia que antimateria.
En un hito para la investigación portátil de antimateria, un camión transportó 92 antiprotones —las contrapartes con carga negativa de los protones— desde la fábrica de antimateria del CERN a través de las instalaciones. Esto permitió evitar la interferencia magnética de los gigantescos imanes del acelerador, que son esenciales para la producción pero perjudiciales para un análisis detallado. Stefan Ulmer, fundador y portavoz del experimento BASE, explicó la necesidad: 'Los estudios precisos requieren alejar la antimateria de su lugar de nacimiento en el CERN'. Hasta ahora, la materia y la antimateria parecen idénticas en propiedades como el peso y el magnetismo, pero cualquier diferencia sutil podría resolver el enigma de la era del Big Bang sobre el predominio de la materia en el universo. Producidos en cantidades minúsculas por el acelerador de partículas del CERN, desacelerados, capturados y almacenados magnéticamente, los antiprotones se aniquilan convirtiéndose en energía al contacto con la materia, aunque son demasiado escasos para usos prácticos o sueños de ciencia ficción. Ulmer calificó esta innovadora búsqueda de respuestas como algo que 'hace que los científicos sean creativos' y su 'versión del paraíso'.