Científicos del CERN han transportado con éxito antimateria por carretera por primera vez, trasladando 92 antiprotones a lo largo de un circuito de 4 kilómetros en el campus del laboratorio, cerca de Ginebra (Suiza). El trayecto de 20 minutos en camión supone una prueba clave para un futuro servicio de entrega de antimateria por toda Europa. Los investigadores afirman que este avance permitirá realizar experimentos más precisos sobre estas partículas tan esquivas.
Cerca de 100 antiprotones completaron un trayecto de 20 minutos en la parte trasera de un camión alrededor del campus del laboratorio de física de partículas del CERN, cerca de Ginebra, Suiza. Esta demostración puso a prueba un contenedor portátil diseñado para un futuro servicio de entrega de antimateria, que permitiría enviar antiprotones bajo demanda a laboratorios de toda Europa para realizar experimentos que analicen sus propiedades y el desequilibrio materia-antimateria del universo. Christian Smorra, del CERN, quien dirige el proyecto, declaró: “Estoy muy contento de que hayamos llegado a la etapa en la que es posible [transportar antimateria]. Ha sido un largo camino, y ha costado mucho sudor y lágrimas lograr que funcione”. El proyecto Symmetry Tests in Experiments with Portable antiprotons (STEP), iniciado en 2018 por el equipo de Smorra, utiliza un tanque de helio líquido y potentes campos magnéticos para contener los antiprotones, frenándolos desde velocidades cercanas a la de la luz producidas en la sala del Desacelerador de Antimateria del CERN, conocida como la fábrica de antimateria. Durante la prueba, 92 antiprotones recorrieron el circuito de 4 kilómetros desde la fábrica y de regreso, llegando intactos a pesar de los desafíos de la interferencia magnética. Jeffrey Hangst, de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, quien dirige el experimento ALPHA cercano que estudia los átomos de antihidrógeno, señaló: “Esto realmente abre las puertas a muchos más años de mediciones de precisión, porque evita que se vean obstaculizados por el ruido en la sala”. El equipo pretende ampliar el servicio más allá del CERN, pero las actualizaciones del Gran Colisionador de Hadrones mantendrán gran parte de las instalaciones cerradas hasta finales de 2028.