Físicos del MIT han desarrollado una técnica teórica inspirada en la película Interstellar para enviar mensajes hacia atrás en el tiempo utilizando entrelazamiento cuántico. El enfoque imita curvas temporales cerradas y, sorprendentemente, mejora la comunicación a través de canales con ruido. Aunque viajar en el tiempo sigue siendo imposible, la idea podría mejorar los sistemas convencionales.
Los físicos exploran la comunicación hacia el pasado. Un equipo dirigido por Seth Lloyd en el Instituto Tecnológico de Massachusetts ha propuesto una nueva forma de enviar mensajes al pasado, basándose en las curvas temporales cerradas (CTC, por sus siglas en inglés) de la relatividad general. Estas trayectorias permiten que los objetos regresen a través del tiempo, aunque crearlas requiere una energía inmensa a escalas cósmicas. El entrelazamiento cuántico ofrece una solución alternativa, donde las partículas vinculan sus estados a través de distancias, lo que potencialmente permitiría enviar señales al pasado, explicó Lloyd. En 2010, su grupo imitó una CTC con fotones entrelazados, simulando que un fotón viajaba nanosegundos hacia el pasado para interactuar consigo mismo. El nuevo modelo imagina un canal CTC ruidoso y defectuoso. Sorprendentemente, la comunicación funciona mejor hacia atrás que hacia adelante en configuraciones con ruido equivalentes, según lo analizado mediante la teoría de la información. El miembro del equipo, Kaiyuan Ji, señaló que se inspiraron en Interstellar, donde el astronauta interpretado por Matthew McConaughey manipula un reloj para enviar un mensaje a su hija. “El padre recuerda cómo la hija decodifica su mensaje futuro, por lo que puede instruirse a sí mismo sobre cuál es la mejor manera de codificar el mensaje”, dijo Ji. Lloyd enfatizó los beneficios prácticos: “Nadie ha construido una curva temporal cerrada física real... Pero todos los canales tienen ruido”. Sugirió convertir el resultado en un experimento similar al de los fotones de 2010 para estudiar canales reales con ruido. Los escépticos señalan limitaciones. Andreas Winter, de la Universidad de Colonia, elogió los conocimientos sobre los protocolos de mejora de retroalimentación, pero descartó el viaje en el tiempo. “Hasta donde sabemos, el viaje en el tiempo o la señalización hacia el pasado no es posible en nuestro mundo. No conocemos ningún mecanismo que lo haga posible”, afirmó Winter. El trabajo aparece en Physical Review Letters.