El Ministerio de Hacienda de Chile ha definido una rebaja gradual del impuesto corporativo del 27% al 23%, junto con la reintegración progresiva del sistema tributario. Esta medida forma parte de un proyecto de ley de reactivación que impulsa el presidente José Antonio Kast. Además, se analiza permitir el retiro de saldos acumulados en el FUT para fomentar la inversión.
El gobierno chileno, liderado por el ministro de Hacienda Jorge Quiroz, prepara un proyecto de ley misceláneo de reactivación que incluye una rebaja gradual del impuesto corporativo. La reducción será de 1,5 puntos porcentuales en 2027 (Operación Renta 2028), otros 1,5 en 2028 (Operación Renta 2029) y 1 punto en 2029 (Operación Renta 2030), llegando al 23%.
La reintegración tributaria también avanzará de forma escalonada, permitiendo que los socios de empresas utilicen hasta el 100% del impuesto pagado por su firma en su Global Complementario para el año comercial 2029. Quiroz enfatizó que "todas las cosas hay que hacerlas con calma, algunas graduales y otras no", y defendió el diálogo con el Congreso.
Adicionalmente, se propone una ventana transitoria para retirar saldos del Fondo de Utilidades Tributarias (FUT) acumulados, con un impuesto sustitutivo, similar a mecanismos previos que recaudaron US$1.700 millones en 2015-2017 y US$3.735 millones en 2020. El ministro destacó que la rebaja beneficiará a 150.000 empresas que emplean a la mitad de la fuerza laboral chilena, priorizando a pymes con un crédito tributario del 15% sobre remuneraciones bajas.
El proyecto busca generar un shock de expectativas para crear 200.000 empleos y alcanzar un crecimiento del 4% al fin del mandato, recuperando puestos perdidos en construcción. Incluye además un nuevo estatuto de invariabilidad tributaria, repatriación de capitales al 8% por nueve meses y ampliación de beneficios de DFL-2.