China ha puesto en marcha la mayor instalación mundial de almacenamiento de energía de aire comprimido en la provincia de Jiangsu, marcando un hito técnico importante en la estabilización de su red de energía verde. Desarrollada por Harbin Electric Corporation, la instalación utiliza cavernas de sal subterráneas para almacenar energía como aire comprimido para soporte de larga duración.
Harbin Electric Corporation anunció recientemente que la segunda unidad de su proyecto de demostración de cavernas de sal en la provincia de Jiangsu ha alcanzado generación a plena carga e ingresado en operación comercial completa. La instalación representa un avance significativo en la tecnología de almacenamiento de larga duración, compuesta por dos unidades de almacenamiento no combustión de 300 megavatios con una capacidad total de 2.400 megavatios-hora y una eficiencia de conversión líder mundial del 71 por ciento. Una vez completamente integrada en la red regional, se espera que el proyecto genere alrededor de 792 millones de kilovatios-hora de electricidad al año, suministrando energía estable a aproximadamente 600.000 hogares. Se proyecta que reduzca el consumo de carbón estándar en 250.000 toneladas métricas y corte las emisiones de dióxido de carbono en 600.000 toneladas cada año, brindando beneficios ambientales sustanciales. El lanzamiento se produce en medio del crecimiento explosivo del sector de almacenamiento de energía de China, que sirve como amortiguador vital para las instalaciones intermitentes de viento y solar en rápida expansión del país. Pekín ha fijado el objetivo de más de 180 gigavatios de capacidad de almacenamiento de energía de nueva tipo para finales de 2027, impulsando la innovación en métodos como el almacenamiento de aire comprimido en cavernas de sal y posicionando a China como un campo de pruebas clave para la infraestructura energética de próxima generación.