A finales de noviembre, trabajadores en Devon, Inglaterra, comenzaron a crear un fluido especial para almacenar energía añadiendo un polvo secreto marrón claro al agua. La mezcla, elaborada con cuidado durante semanas, busca ser 2,5 veces más densa que el agua. Esta innovación resalta el renacimiento del almacenamiento de energía hidroeléctrica bombeada ante la creciente integración de renovables.
A medida que el mundo busca incorporar más renovables a las redes eléctricas, los sistemas de bombeo hidroeléctrico centenarios están siendo revalorados e innovados. Estos sistemas ayudan a equilibrar la oferta y la demanda en las redes eléctricas.
En un rincón tranquilo de Devon, Inglaterra, el proceso comenzó a finales de noviembre. Los trabajadores mezclaron un polvo secreto marrón claro con agua para producir un fluido especial capaz de almacenar energía. Manipularon la mezcla con gran cuidado, comparándola con la preparación de un batido gigante de proteínas, y continuaron durante varias semanas. El objetivo era crear una mezcla 2,5 veces más densa que el agua normal, lo que podría mejorar la eficiencia del almacenamiento hidroeléctrico bombeado.
Este desarrollo subraya los esfuerzos más amplios en los sectores científico y energético para modernizar tecnologías tradicionales. El bombeo hidroeléctrico, que implica bombear agua a mayores alturas para liberarla posteriormente y generar energía, está recibiendo nueva atención a medida que las redes se adaptan a fuentes renovables variables como el viento y el sol.
No se divulgaron más detalles sobre la composición del polvo ni sobre el cronograma del proyecto, pero la iniciativa refleja innovaciones continuas en soluciones de almacenamiento eléctrico.