Tesla planea su megafábrica de almacenamiento de baterías más grande hasta la fecha en Shanghái, China, para fortalecer las soluciones energéticas a escala de red. La instalación se centrará en producir unidades Megapack para apoyar la integración de energías renovables y la estabilidad del suministro eléctrico urbano. Esta iniciativa se alinea con los ambiciosos objetivos de China en renovables y los requisitos de reducción de picos.
El anuncio de Tesla marca una expansión significativa en China, donde la compañía busca establecer la fábrica dedicada al almacenamiento de energía más grande de la región. Ubicada en Shanghái, el sitio aprovechará las cadenas de suministro establecidas de la ciudad, la logística portuaria y la mano de obra cualificada para acelerar la producción y reducir costos. El proyecto responde a la creciente demanda de almacenamiento para gestionar la variabilidad de la energía eólica y solar, ayudando a minimizar el curtailment y mejorar la fiabilidad de la red en áreas densamente pobladas. En el corazón de la iniciativa está el Megapack de Tesla, un sistema de baterías a escala de servicios públicos que combina celdas, gestión térmica e inversores en unidades modulares. Cada Megapack almacena típicamente alrededor de 3,9 megavatios-hora, permitiendo implementaciones escalables desde sitios individuales hasta instalaciones de multi-gigavatios-hora. Estas unidades se conectan en paralelo con software integrado para despacho de energía, pronósticos y comercio, habilitando aplicaciones como reducción de picos, suavizado de renovables y servicios auxiliares. La inversión se describe como de varios miles de millones de yuanes, que implica desembolsos sustanciales en equipos e infraestructura, respaldados por arrendamientos industriales locales e incentivos municipales. Tesla enfatizó el rol de la instalación en mejoras prácticas de la red, declarando en Weibo: «Este proyecto ayudará a equilibrar la red y aliviar las presiones de suministro urbano». El énfasis está en la construcción rápida y entregas tempranas a centros de carga urbanos clave, pasando de proyectos piloto a un despliegue generalizado. Este desarrollo se produce en medio de una intensa competencia en el mercado de almacenamiento de China, donde empresas nacionales están avanzando en diversas tecnologías de baterías. El enfoque de Tesla destaca la integración premium de hardware y software para aplicaciones de servicios públicos de alta fiabilidad. Las características de seguridad, incluidas detección de incendios y medidas de ciberseguridad, cumplirán con estándares internacionales y locales como UL e IEC. Económicamente, la planta podría fomentar redes de proveedores en electrónica de potencia y sistemas térmicos, posicionando potencialmente a Shanghái como un centro de exportación para almacenamiento de energía. En general, la fábrica apoya los objetivos de China para la integración de renovables y la resiliencia de la red, potencialmente reduciendo costos de almacenamiento y ayudando a la diversificación de la oferta global.