Graves inundaciones en 2026 han afectado a ocho provincias, provocando el cierre de escuelas y el colapso de los servicios de salud, mientras el gobierno retrasa la implementación de normativas climáticas clave.
Las inundaciones comenzaron en Limpopo, Mpumalanga y KwaZulu-Natal antes de extenderse en mayo a las provincias de Cabo Occidental, Noroeste, Estado Libre, Cabo Oriental y Cabo Septentrional. Carreteras colapsaron, hogares fueron arrasados, las escuelas cerraron y los centros de salud enfrentaron grandes dificultades.
La Ley de Cambio Climático 22 de 2024 exige evaluaciones de necesidades en el plazo de un año y planes de adaptación para la educación y la salud en el plazo de dos años. Estos pasos permanecen en espera hasta que el Ministro de Bosques, Pesca y Medio Ambiente emita los reglamentos pertinentes, a pesar de las promesas anteriores.
En mayo de 2026, Sudáfrica se abstuvo en una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre las obligaciones climáticas. El gobierno ha declarado las inundaciones como desastre nacional por segunda vez este año.
La Corte Internacional de Justicia emitió una opinión consultiva en 2025 sobre los deberes climáticos de los estados. Los autores de SECTION27 sostienen que los retrasos dejan expuestos los derechos constitucionales recogidos en las secciones 24, 27 y 29.