Tras el aumento de ofertas públicas iniciales de criptomonedas en 2025, los expertos predicen un panorama más desafiante en 2026. La socia de White & Case, Laura Katherine Mann, destaca el cambio hacia una infraestructura financiera más consolidada en las próximas cotizaciones. Advierte que la volatilidad del mercado influirá en las decisiones de los inversores en medio del creciente impulso en el sector cripto.
El año 2025 marcó una prueba inicial para las IPO de cripto, con varias empresas accediendo a los mercados públicos. Según Laura Katherine Mann, socia de White & Case, este impulso refleja un entusiasmo más amplio en el espacio de las criptomonedas. Sin embargo, enfatiza que los inversores en renta variable son cada vez más cautelosos, aceptando el riesgo pero examinándolo con mayor cuidado. Como señala, la volatilidad sigue siendo un factor significativo que podría impactar estos proyectos.
Mirando hacia 2026, Mann anticipa que las IPO de cripto evolucionarán más allá de los experimentos iniciales. Clasifica las posibles cotizaciones en tres áreas principales: bolsas y corredurías reguladas, servicios de infraestructura y custodia, y pagos basados en stablecoins junto con plataformas de estilo tesorería. Esta dirección sugiere un alejamiento de las IPO centradas en el comercio directo de activos (DAT) de 2025 hacia entidades que funcionan más como infraestructura financiera tradicional.
La pregunta sigue siendo si estas IPO pasarán de una tendencia pasajera a una clase de activo duradera. El análisis de Mann, publicado en CoinDesk, subraya la necesidad de que las empresas cripto demuestren estabilidad y cumplimiento regulatorio para atraer un interés sostenido de los inversores. Aunque el mercado cripto muestra promesa, el camino hacia un éxito duradero en los mercados públicos dependerá de navegar las incertidumbres económicas y demostrar viabilidad a largo plazo.