La mesa nacional de la Democracia Cristiana (DC) en Chile anunció que prosigue con el proceso normal de renovación de su directiva, a pesar de las recientes renuncias del presidente Francisco Huenchumilla y las vicepresidentas María Elena Villagrán y Ana María Hernández. Estas dimisiones han dejado cinco de nueve cargos vacantes, activando los estatutos partidarios para un recambio completo. Las elecciones están programadas para marzo, con la nueva directiva asumiendo el 1 de abril.
La Democracia Cristiana (DC) enfrenta una crisis en su directiva nacional tras una serie de renuncias que han desestabilizado su estructura. El domingo 11 de enero, el senador Francisco Huenchumilla dimitió de la presidencia, seguido por las vicepresidentas María Elena Villagrán y Ana María Hernández el martes 13. Estas salidas se suman a las previas de Alberto Undurraga, quien renunció a fines de julio de 2025 tras desacuerdos sobre la candidatura presidencial de Jeannette Jara, y Gianni Rivera.
Con cinco cargos vacantes de un total de nueve, los estatutos de la DC exigen la renovación completa de la mesa en un plazo de 30 días. Óscar Ramírez asumió como presidente subrogante y emitió una declaración pública: “Las y los dirigentes de la mesa nacional permaneceremos en los cargos por nuestra responsabilidad política y por amor a la DC. Hemos procedido a convocar a elecciones para renovar la directiva nacional”.
La mesa reafirmó su compromiso con el proceso: “Para dar cumplimiento al proceso de renovación de la estructura partidaria (...) continuaremos implementando las elecciones de la próxima Directiva Nacional garantizando los procesos internos, según los estatutos partidarios”. Además, destacaron un “amplio consenso” para un diálogo que aborde “los nuevos desafíos que nos plantea la sociedad actual”.
El 11 de enero, el partido ya había elegido nuevas directivas comunales y regionales. Sin embargo, las renuncias han generado críticas. El consejero nacional Nicolás Preuss instó: “Invito a los restantes miembros de la mesa nacional a poner sus cargos a disposición, a renunciar, y que podamos resolver la situación actual con nuevas elecciones”. El senador Iván Flores describió la situación como un “enredo” que obliga a improvisar una directiva temporal por dos meses, llamando a la unidad y dejando atrás divisiones internas.
El jefe de bancada de diputados DC, Héctor Barría, minimizó el drama: “Estas renuncias coinciden con el proceso natural de renovar directiva. Le quito dramatismo a esta situación, tenemos partido más vigente que nunca”. Los miembros restantes ocuparán sus puestos hasta el 1 de abril, cuando asumirá la nueva directiva tras las elecciones de marzo.