El secretario de Defensa, Pete Hegseth, tiene previsto comparecer ante el Senado el martes para solicitar casi 90.000 millones de dólares en fondos adicionales, destinados en su mayoría a operaciones militares en Irán. La petición se produce en un momento en que el conflicto se intensifica tras las recientes bajas estadounidenses causadas por ataques iraníes.
Los legisladores planean interrogar a Hegseth sobre el rumbo de la guerra. El senador Chris Murphy, demócrata por Connecticut y miembro del Comité de Asignaciones del Senado, declaró que preguntará sobre el objetivo final. Murphy señaló que los propósitos de la guerra parecen haberse reducido a la reapertura del estrecho de Ormuz.
Los ataques recientes incluyen una ofensiva iraní contra una base aérea conjunta entre Estados Unidos y Jordania que acabó con la vida de dos soldados, mientras que otro sigue desaparecido y se le presume muerto. Un incidente separado con drones causó una baja en una base estadounidense en el norte de Irak. El Pentágono ha confirmado que 100 militares han resultado heridos en las últimas dos semanas.
Murphy afirmó que se opondrá a la financiación. Calificó la guerra de ilegal y argumentó que recursos adicionales no protegerían a las tropas ni repondrían las reservas de misiles agotadas. El senador añadió que la opinión pública estadounidense no apoya la continuación del conflicto.