El secretario de Defensa de EE UU, Pete Hegseth, anunció en Bruselas una revisión de seis meses de la presencia militar estadounidense en Europa. La medida se produce tras la negativa de varios aliados, entre ellos España, a apoyar la guerra contra Irán.
Durante la reunión de ministros de Defensa de la OTAN, Hegseth advirtió que Washington evaluará el compromiso de los aliados con el presidente Donald Trump. Señaló que algunos países “suspenderán” la evaluación y otros la “superarán con nota”. El secretario vinculó la revisión al gasto en defensa y al rechazo europeo a permitir el uso de bases para operaciones contra Irán.
España respondió de inmediato. La ministra de Defensa, Margarita Robles, afirmó que Madrid es un “aliado fiable” y anunció que pondrá a disposición de la Alianza tres aviones cisterna, ocho cazas y una fragata adicional. Robles subrayó que España actuó de forma coherente con el derecho internacional al denegar el uso de las bases de Rota y Morón.
Hegseth también criticó que algunos aliados ricos sigan dependiendo de la protección estadounidense. Indicó que las contribuciones de Washington a la OTAN se reducirán si los países no alcanzan el objetivo del 5 % del PIB en gasto militar acordado en La Haya. La revisión se realizará con consultas pero será “auténtica”, según el jefe del Pentágono.