El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, adoptó un enfoque más moderado en su discurso en el foro de Shangri-La, evitando referirse directamente a China como una amenaza, a diferencia de sus declaraciones del año pasado.
Hegseth criticó el fortalecimiento militar de China pero no la calificó como la principal amenaza. Afirmó que Estados Unidos y la región del Pacífico en su conjunto comparten una evaluación realista del entorno de seguridad.
Añadió que un Pacífico dominado por cualquier hegemonía desequilibraría el orden regional. El secretario también dijo que Estados Unidos no aborda este desafío mediante una confrontación innecesaria, sino con una postura de fuerza mesurada y deliberada.
El año pasado, en el mismo evento, Hegseth describió la amenaza que supone China como real y señaló que Xi había ordenado al Ejército Popular de Liberación que estuviera capacitado para atacar Taiwán en 2027. Este cambio se produce tras una reunión entre Xi Jinping y Donald Trump.