La reciente cumbre entre Xi Jinping y Donald Trump en Pekín tuvo como objetivo estabilizar las relaciones bilaterales, con China proponiendo una asociación basada en una estabilidad positiva, saludable, constante y duradera.
Xi Jinping vinculó el rejuvenecimiento de la nación china con el objetivo de Donald Trump de hacer grande a Estados Unidos de nuevo. El líder chino afirmó que ambos países pueden ayudarse mutuamente a tener éxito y promover el bienestar global.
Ambas partes acordaron establecer consejos de comercio e inversión. También anunciaron la compra por parte de China de 200 aviones Boeing y productos agrícolas.
Wang Yi subrayó que el tema de Taiwán es la mayor amenaza a la estabilidad. Pekín considera que la independencia de la isla es irreconciliable con la paz.
Xi invitó a 50.000 jóvenes estadounidenses a realizar intercambios en China durante los próximos cinco años. El paseo por el Templo del Cielo simbolizó la armonía entre los pueblos.