Los hogares estadounidenses se enfrentan a gastos crecientes y retos medioambientales derivados de los pañales desechables. Un bebé típico utiliza miles de estos productos cada año, lo que genera una cantidad considerable de residuos con pocas opciones de reciclaje disponibles.
Las familias gastan entre 840 y 1.200 dólares anuales en pañales desechables por cada niño. Los datos del sector indican que los costes mensuales suelen oscilar entre los 70 y los 100 dólares, mientras que los aranceles elevan el precio de algunas marcas importadas. Casi la mitad de las familias estadounidenses con niños pequeños afirman tener dificultades para costear suficientes pañales, una cifra que ha aumentado en la última década.