Un estudio de Rappi indica que las compras presenciales de alimentos generan costos ocultos de hasta 15.000 pesos por salida y una pérdida de entre tres y 4,5 horas al mes en comparación con aplicaciones.
El análisis de Rappi evaluó hábitos de consumo en las principales ciudades de Colombia durante 2026, enfocándose en compras pequeñas de entre cinco y diez productos.
Según la compañía, factores como transporte, tráfico y compras impulsivas hacen que las compras presenciales sean hasta 30% menos eficientes que los pedidos digitales.
En Bogotá un viaje en transporte público supera los 7.100 pesos ida y vuelta, mientras que el uso de carro particular puede sumar más de 15.000 pesos por gasolina y parqueadero en 45 minutos.
El estudio también señaló que recorrer pasillos en supermercados físicos incrementa hasta 53% las compras no planeadas de productos olvidados.