El transporte intermunicipal en el suroccidente de Colombia registra pérdidas superiores a $4.000 millones en cuatro días debido a una caída del 40% en la demanda. Cali lidera las afectaciones con 42.937 usuarios menos y $2.576 millones en pérdidas. La Asociación para el Desarrollo Integral del Transporte Terrestre Intermunicipal (Aditt) advierte de una crisis que amenaza la viabilidad del sector.
La Asociación para el Desarrollo Integral del Transporte Terrestre Intermunicipal (Aditt) reportó que en cuatro días, 79.483 pasajeros dejaron de movilizarse en el corredor del suroccidente, lo que representa una contracción del 40% en la demanda. Esta crisis afecta principalmente a Cali con 42.937 usuarios menos, seguida de Popayán (16.680), Pasto (12.968) e Ipiales (6.897).
Las pérdidas económicas totales superan los $4.000 millones, con Cali acumulando más de $2.576 millones, Popayán cerca de $1.000 millones, Pasto $778 millones e Ipiales $413 millones. Aditt destaca que esta situación compromete la liquidez de las empresas para pagar créditos y renovar flotas.
Además, se cancelaron 7.060 despachos en el mismo período, agravado por dificultades viales y desvíos que extienden los viajes hasta 9 horas. En lo corrido de 2026, paros previos en Boyacá y Santander sumaron pérdidas de $4.300 millones y 70.000 pasajeros afectados, elevando el total a más de $9.000 millones.
Los empresarios advierten que sin medidas urgentes para recuperar la confianza de los usuarios y estabilizar las finanzas, el sector enfrenta un colapso inminente.