En Limoges, la derecha saliente está dividida entre el alcalde Emile Roger Lombertie y el presidente metropolitano Guillaume Guérin, ambos aspirando a la candidatura para las elecciones municipales de 2026. Esta rivalidad interna ofrece esperanzas a la izquierda para recuperar la ciudad, un antiguo bastión. Las tensiones surgieron tras el anuncio sorpresa de Lombertie el 7 de enero.
Las elecciones municipales de 2026 en Limoges están marcadas por divisiones en la derecha. El alcalde divers droite de 74 años, Emile Roger Lombertie, anunció el 7 de enero en una entrevista con Populaire du Centre su candidatura a un tercer mandato. «He realizado dos mandatos, he transformado Limoges. Muchas personas me han pedido que continúe mi acción», declaró. Este anuncio, conocido solo por un pequeño círculo, sorprendió a Guillaume Guérin, diputado de finanzas y presidente metropolitano. nnEse mismo día, Guérin envió un correo electrónico a los miembros de Les Républicains, afirmando que «como yo, ningún socio o elegido municipal de la mayoría fue informado de esta entrevista». Denunció «un intento de establecer una dinámica de poder brutal» y «una toma de rehenes» de la mayoría, calificando la decisión de «unilateral». Según él, se había acordado coordinar la organización de la campaña. nnEl 26 de enero, en un acto en el Zénith de Limoges ante 1.500 personas, Guérin lanzó su propia candidatura. Sus partidarios, que esperaban esta declaración desde septiembre, la recibieron con un «por fin». Esta rivalidad interna debilita a la derecha saliente y reaviva las esperanzas de la izquierda de recuperar Limoges, un bastión histórico.