La Secretaria del Departamento de Energía, Sharon Garin, declaró que Filipinas no se enfrenta a una crisis del petróleo, ya que el suministro de combustible sigue siendo adecuado a pesar de los precios récord. Atribuyó el problema al aumento de los precios mundiales del petróleo, no a la escasez. El DOE vigila la distribución y advierte contra el acaparamiento.
En Manila, la Secretaria del Departamento de Energía, Sharon Garin, mantuvo que Filipinas no se enfrenta a una crisis del petróleo, haciendo hincapié en un suministro adecuado de combustible que supera los 30 días, lo que da tiempo para importaciones adicionales en caso necesario. "No hay crisis de suministro. El problema es el precio. El DOE e incluso las compañías petroleras no pueden controlar el mercado internacional", declaró ayer por radio dzMM. Y añadió: "Cuando decimos crisis, significa que no hay suministro. No es el caso". Las petroleras aumentaron ayer los precios del gasóleo hasta 114 pesos por litro, con subidas de 20,40 a 23,90 pesos para el gasóleo, de 12,90 a 16,60 pesos para la gasolina y de 6,90 a 8,90 pesos para el queroseno. Garin explicó que la desregulación del sector petrolero permite a las empresas fijar sus propios precios. "La desregulación significa que hay libertad para todos. No hay normas fijas sobre precios, así que las empresas compiten y fijan sus propios precios", dijo. El combustible puede obtenerse de los proveedores tradicionales o de mercados más lejanos como Estados Unidos, Rusia y Canadá, aunque es más caro. Continúan las conversaciones para importar desde Rusia, pero la ventana sólo está abierta hasta abril, según el Departamento de Asuntos Exteriores. El DOE vigila la distribución de combustible y advierte contra el acaparamiento, que podría acarrear sanciones. Mientras tanto, algunos grupos, respaldados por Bagong Alyansang Makabayan, planean una huelga de transporte por el impacto de los precios.