El diputado federal Eduardo Bolsonaro criticó el nombramiento del delegado Fábio Shor en el gabinete del ministro del STF Alexandre de Moraes, comparándolo con el caso de Alexandre Ramagem en 2020. Según el parlamentario, la elección pasa por alto las diferencias entre prerrogativas institucionales y obstrucción de la justicia. La crítica forma parte de una estrategia de manipulación de información vinculada al bolsonarismo.
El diputado federal Eduardo Bolsonaro expresó indignación en redes sociales contra el nombramiento del delegado federal Fábio Shor en el gabinete del ministro del STF Alexandre de Moraes. Estableció un paralelo con el bloqueo en 2020 de Alexandre Ramagem para dirigir la Policía Federal, sugiriendo un «sistema podrido». Sin embargo, el análisis destaca diferencias fundamentales entre los casos. Shor, investigador de tramas golpistas y joyas vinculadas a Jair Bolsonaro, es un servidor público sin investigaciones en su contra. Su nombramiento es técnico y no viola principios de la administración pública, como indica el texto. En contraste, Ramagem enfrentaba sospechas de liderar una «Abin paralela» para espiar a adversarios y proteger a la familia Bolsonaro. El STF bloqueó su nominación por vulnerar el principio de impersonalidad, poco después de la renuncia de Sérgio Moro, en la que denunció presiones de Jair Bolsonaro para controlar la PF y blindar a aliados.Eduardo Bolsonaro omite estos elementos y presenta a Shor como un «agente ideológico», insinuando que el nombramiento es una recompensa por servicios a Moraes. Shor imputó a Bolsonaro basándose en pruebas reales respecto de las joyas y tramas golpistas. La estrategia busca convertir el rigor técnico en persecución, alimentando la narrativa de «persecución» y desacreditando a las instituciones que frustraron acciones golpistas.La independencia institucional, que incomoda al bolsonarismo, asegura que la ley se aplique a todos, según el argumento. Los hechos muestran que Shor actuó sobre evidencias, y Moraes nombró dentro de la ley.