En Berkeley, Erica Azim ha creado uno de los archivos más grandes del mundo de música shona de Zimbabue tras décadas de dedicación. Su organización sin fines de lucro ha grabado miles de canciones y distribuido más de 1,6 millones de dólares para apoyar a músicos y fabricantes de instrumentos en Zimbabue. Este esfuerzo resalta la preservación del patrimonio musical shona tradicional.
Erica Azim, con sede en Berkeley, California, ha dedicado décadas a estudiar y actuar junto a venerados artistas shona de Zimbabue. A través de su organización sin fines de lucro, ha acumulado una de las colecciones más grandes del mundo de música shona zimbabuense, centrándose en las ricas tradiciones de este grupo cultural. El archivo incluye miles de canciones grabadas, capturando la esencia de las prácticas musicales shona. El trabajo de Azim va más allá de la colección; su organización ha canalizado más de 1,6 millones de dólares de vuelta a músicos e fabricantes de instrumentos zimbabuenses, fomentando un apoyo continuo para estos artistas y sus oficios. Esta iniciativa subraya la importancia de la preservación cultural global, uniendo comunidades a través de continentes. Los esfuerzos de Azim no solo documentan, sino que también sostienen los vibrantes sonidos de la música shona, asegurando que su legado perdure para las futuras generaciones.