El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) ha adquirido una colección de 1.233 obras de la suiza Daros por un estimado de entre 35 y 45 millones de dólares estadounidenses. La compra, anunciada esta semana, incluye obras maestras de artistas brasileños como Hélio Oiticica y Lygia Clark, con un descuento significativo respecto al valor de mercado de hasta 90 millones de dólares.
El Malba, fundado por el coleccionista argentino Eduardo Costantini, adquirió la colección Daros, que pertenecía a la suiza Ruth Schmidheiny, fallecida en 2019. Las obras habían estado almacenadas en Zúrich desde el cierre de Casa Daros en Río de Janeiro hace diez años, un espacio que exhibía parte de la colección en una mansión del barrio de Botafogo.
Costantini, conocido por poseer el icónico «Abaporu» de Tarsila do Amaral y obras de maestros como Diego Rivera, Frida Kahlo, Joaquín Torres-García y Leonora Carrington, se benefició de un descuento de hasta el 50% en el acuerdo. Expertos del mercado, incluidos tasadores contratados por instituciones como el banco Itaú y el Museo de Arte Moderno de São Paulo, estiman que el valor total de las piezas podría alcanzar los 90 millones de dólares, o unos 500 millones de reales.
La transacción representa la mayor operación de arte en América Latina en una sola compra, superando adquisiciones históricas como las del Masp en São Paulo, que concentró obras europeas tras la Segunda Guerra Mundial. El director artístico del Malba, el brasileño Rodrigo Moura, supervisa la integración de las piezas, que fortalecen el enfoque del museo en el arte latinoamericano.
Entre las obras destacadas se encuentran la instalación «Missão/Missões (Como construir catedrais)» de Cildo Meireles, valorada en 3 a 4 millones de dólares; un «Bólide» y un «Relevo espacial» de Hélio Oiticica, cada uno por 2 millones de dólares; un «Objeto gráfico» de Mira Schendel por 2,5 millones de dólares; y un «Bicho» de Lygia Clark, entre 1,5 y 2 millones de dólares. Otros artistas incluyen a Antonio Dias.
El traslado a Buenos Aires refleja los desafíos del mercado brasileño, donde los altos impuestos podrían duplicar el costo final, haciendo inviable la adquisición. El Malba no confirmó el valor exacto, pero fuentes cercanas a las negociaciones corroboran las estimaciones, destacando el impacto cultural de reunir estas obras en un centro de referencia para el arte regional.