Varios expertos critican las estrictas normas de Suecia para los trabajadores no europeos y sostienen que perjudican a la economía.
El gobierno quiere hacer de Suecia un país más atractivo para la mano de obra altamente cualificada. Sin embargo, los expertos consideran que las normas para los innovadores no europeos dificultan la inmigración laboral.
Carl Bergkvist, de la Cámara de Comercio de Estocolmo, advierte sobre las consecuencias. Afirma que el país corre el riesgo de perder al próximo Spotify o Klarna si no se modifican las normas.
Las críticas se dirigen a la política de inmigración, que los expertos describen como mal planteada y perjudicial para el crecimiento.