El 6 de junio de 2026 entraron en vigor nuevas normas para quienes solicitan la ciudadanía sueca. Los requisitos, que incluyen competencias lingüísticas y ocho años de residencia en Suecia, se endurecieron coincidiendo con el día nacional.
El Parlamento votó en abril a favor de aprobar el cambio con 258 votos a favor y 33 en contra. No se introdujeron normas transitorias a pesar de las peticiones de la oposición. Georgi Hubenov, de Surahammar, recibió su diploma de ciudadanía bajo las antiguas normas y acogió con satisfacción el endurecimiento. El primer ministro Ulf Kristersson intervino en Strängnäs y afirmó que la ciudadanía se convierte en una prueba de lealtad al nuevo país. Destacó que el pasaporte sueco se convierte en algo más que un documento de viaje. Alrededor de 13 000 personas se ven afectadas por la falta de normas transitorias. Los nuevos requisitos incluyen haber aprobado un examen de ciudadanía en sueco y educación cívica, así como autosuficiencia equivalente a al menos 20 850 coronas al mes antes de impuestos.