La familia de la fallecida Julia Pérez, conocida como Jupe, ha revelado por qué el refugio que planeó para niños con cáncer en Pondok Ranggon permanece sin uso. Su hermana, Nia Anggia, citó la complejidad de los permisos y los elevados costos como los principales obstáculos. El edificio, que lleva mucho tiempo vacío, también requiere reparaciones importantes.
El plan del refugio surgió mientras Julia Pérez recibía tratamiento contra el cáncer. Su objetivo era brindar una estancia cómoda a los niños que recibían cuidados similares. Sin embargo, incluso después de su fallecimiento, el proyecto no se ha materializado por completo.
El 21 de abril de 2026, su hermana Nia Anggia declaró: “El refugio sigue ahí, pero no lo hemos puesto en funcionamiento. Debido a que para convertirlo en un refugio, el proceso no es sencillo; requiere permisos y costos elevados”. Añadió: “El refugio apenas se estaba construyendo cuando Kak Jupe estaba enferma. Hasta que Kak Jupe falleció, no pudimos concretarlo debido a esas dos razones”.
Ubicado en Pondok Ranggon, el edificio es una herencia familiar de su madre. Tras permanecer vacío durante años, partes de la casa se han deteriorado y requieren renovaciones extensas. Nia señaló: “Sí, en realidad es la casa heredada de mamá; como estuvo vacía y sin ocupar durante años, ahora muchas partes están dañadas y se necesitan grandes costos para la renovación”.
La familia está evaluando los próximos pasos para cumplir con la noble intención de Jupe.