El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha elevado el tono sobre la seguridad global en un acto del Partido Popular Europeo en Valladolid, tres días antes de reunirse con Pedro Sánchez. Ha descrito el panorama internacional como 'complejo y peligroso' y ha insistido en que Europa debe fortalecer su defensa ante las amenazas a la democracia. Su posición sobre el envío de tropas a Ucrania sigue siendo una incógnita.
Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular (PP), intervino este viernes en unas jornadas organizadas por el Partido Popular Europeo en Valladolid. En su discurso, alertó sobre un contexto internacional 'complejo y peligroso', afirmando: 'Nunca hemos vivido un escenario tan complejo como el actual'. Añadió que 'Europa debe prepararse para defenderse y hacer frente a todas las amenazas contra nuestra democracia'.
El evento se produce a tres días de la reunión entre Feijóo y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para discutir el posible envío de tropas de paz a Ucrania. Feijóo evitó menciones explícitas a este tema o a Groenlandia, pero subrayó que 'la seguridad es ahora la prioridad'. La posición del PP sobre el despliegue sigue en el aire, generando tensión con La Moncloa.
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, expresó dudas en una entrevista en TVE: 'Lo importante es la actitud con la que se va', refiriéndose a Feijóo. Espera que acuda con una oposición 'a la altura de las dificultades y de los desafíos que tenemos como sociedad'.
Feijóo se presentó como 'europeísta firme y convencido', pidiendo que la UE 'abra sus horizontes' para ganar influencia y aliados en un momento geopolítico delicado. Apoyó el acuerdo UE-Mercosur como oportunidad económica y política, pero exigió cláusulas de protección para el sector primario, control de fronteras y refuerzo de aduanas. Presentó un plan de diez puntos para recuperar la competitividad europea, incluyendo retos demográficos e industriales.
Uno de los puntos más aplaudidos fue su crítica al cierre de nucleares: 'La decisión de mantener el calendario impuesto del cierre nuclear, para depender más del gas ruso, es un error y un suicidio para España'. Esto se enmarca en el debate sobre la central de Almaraz, pendiente de autorización para extender su licencia.