La Fiscalía General de la República (FGR) de México solicitó al Departamento de Justicia de Estados Unidos pruebas y documentos sobre la acusación de narcotráfico contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la solidez de la evidencia presentada. Rocha descartó renunciar a su cargo mientras se investiga el caso.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó el 29 de abril a Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y otras nueve personas de asociarse con el Cártel de Sinaloa para distribuir narcóticos. Entre los implicados figuran el senador Enrique Inzunza Cázarez y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez. La solicitud de detención y extradición llegó a la Secretaría de Relaciones Exteriores el 28 de abril.
Raúl Armando Jiménez Vázquez, titular de la Fiscalía Especializada de Control Competencial de la FGR, declaró el 1 de mayo que el documento 'no hay referencia ni motivo ni fundamento ni evidencia que nos permita apreciar el por qué de la urgencia de la detención provisional'. Explicó que la FGR pedirá 'las pruebas y documentos necesarios' para evaluar la solicitud, conforme al tratado bilateral de extradiciones.
La presidenta Claudia Sheinbaum, en la mañanera del 30 de abril, criticó la evidencia: 'Esta es la prueba que pone EU en este documento de supuestos sobornos. Es de llamar la atención, ¿no creen? Este es el único documento que en este escrito lo ponen como un documento de prueba: ‘Juanito, 30 mil pesos’. Es una hoja de papel'. Insistió en que solo procederá si hay 'pruebas contundentes e irrefutables'.
Rubén Rocha descartó separarse de su cargo: 'No adelantemos vísperas'. Mientras, Rosario Robles pidió a Sheinbaum entregar a Rocha, afirmando que 'soberanía es defendernos de ese yugo del crimen organizado'.